La Catedral de San Carlos de Bariloche,...
La Catedral de San Carlos de Bariloche, “Nuestra Señora del Nahuel Huapi”, está rodeada por dos plazas con hermosos jardines, y tiene un aspecto sencillo y a la vez majestuoso.
En 1942 se inicia la construcción y en 1944 se termina la estructura de hormigón. El proyecto arquitectónico fue del arquitecto Alejandro Bustillo fue quien realizó en forma gratuita. Como resultaba difícil que la comunidad de fieles pudiese con los gastos de su construcción la nación ofrece dinero para que se concrete el proyecto.
De estilo neo gótico y con reminiscencias francesas fue edificada en piedra blanca, el edificio tiene forma de cruz latina y su cabecera está orientada hacia el este quedando iluminada desde el comienzo del día por la luz que pasa esfumada a través de sus vitrales. El techo es de piedras negras y culminan en un campanario en forma de aguja de 69 metros de altura. El tallado de la piedra fue realizado por un artesano esloveno y sus aprendices.
Fue quien diseñó y moldeo los arcos y la piedra de encaje que se aprecia recorriendo el Templo. Los vitrales realizador en Buenos Aires evocando figuras regionales como la imagen de Nuestra Señora de Nahuel Huapi, el padre jesuita Nicolás Mascardi, Ceferino Namuncuráy los creadores del templo representados por las imágenes de San Miguel y San Rafael, entre otros, fueron adquiridos por la Comisión de Damas quienes reunieron el dinero para pagarlos.
Fueron colocados en 1947 cuando se termino la parte exterior aunque el interior estaba sin terminar y con piso de cemento. La escultura de la imagen de la Virgen que se encuentra en el portal del templo fue realizada en piedra blanca por un sencillo obrero llamado Giovanni Battista Andreoli que la tallo logrando una bellísima imagen a la que llamo “La Madona” y siempre quiso mantener su nombre.
Las 14 estaciones del Vía Crucis son piezas de arte religioso contemporáneo, con motivos de los inicios del cristianismo, moldeadas en forma ojival en arcilla y cocidas en horno cerámico, realizadas por el arquitecto Alejandro Santana de Bariloche.
En la nave izquierda esta Nuestra Señora de las Nieves, protectora de la zona de montaña, de las familias y los montañistas.
La segunda vez que fui a Bariloche, la primera fue en julio de 1984, fue en septiembre de 1986 y tuve la increíble suerte de asistir a un concierto de la Camerata Bariloche en la Catedral que tiene una acústica increíble y la música interpretada por esta maravillosa orquesta de cámara hacía erizar la piel, lo cuento y todavía me recorre un cosquilleo por la espalda, fue inolvidable.


