Alicia Ortego
tumbas con historia
El Mausoleo de Abakh Khoja se halla en las inmediaciones de Kashgar, en la provincia de Xinkiang, y es un gran atractivo turístico de la zona... Como en muchos otros casos, parte de ese atractivo proviene de una historia de amor, la de la única concubina de etnia uigur, de entre las 41 mujeres del emperador Quianlong, de la Dinastía Qing. La leyenda dice que pasó 28 años a su lado en Pekín, y cuando llegó el momento de su muerte, pidió que la enterraran en su tierra natal. Dicen que así se hizo, y que se trasladó a este mausoleo, el de la familia Abakh Khoja, pero los arqueólogos dicen que no, que su tumba se encuentra en la Tumba Qing del Este, cerca de Pekín.
Sea como fuere, el lugar es delicioso, con un parque muy agradable a un lado, y un gran cementerio musulmán al otro.
El edificio principal fue construido en el x. XVII, y en él se albergan 58 tumbas de la familia de Abakh Khoja, líder musulmán de la región.
Lo que más me gustó fueron los azulejos que cubren la fachada, aunque algunos han sido robados :( Motivos florales, algunas palabras en árabe, y preciosos colores que hacen un conjunto muy bello.
Como he dicho, es un lugar al que "peregrinan" numerosos visitantes, no occidentales porque hay pocos por estas tierras, sino chinos, uigures, etc. Y con el toque kitsch que les encanta dar a las cosas que les gustan, con ese punto infantil que les caracteriza, hay un puestecito de disfraces justo enfrente de la puerta principal, con vestidos "regionales", para que en un segundo te conviertas en un noble o un reyezuelo chino, o un nómada con camello y todo (de verdad), y por supuesto te hagas la foto... me resistí a ello, qué queréis que os diga, pero otros no, y es cierto que nos echamos unas risas.
El edificio principal fue construido en el x. XVII, y en él se albergan 58 tumbas de la familia de Abakh Khoja, líder musulmán de la región.
Lo que más me gustó fueron los azulejos que cubren la fachada, aunque algunos han sido robados :( Motivos florales, algunas palabras en árabe, y preciosos colores que hacen un conjunto muy bello.
Como he dicho, es un lugar al que "peregrinan" numerosos visitantes, no occidentales porque hay pocos por estas tierras, sino chinos, uigures, etc. Y con el toque kitsch que les encanta dar a las cosas que les gustan, con ese punto infantil que les caracteriza, hay un puestecito de disfraces justo enfrente de la puerta principal, con vestidos "regionales", para que en un segundo te conviertas en un noble o un reyezuelo chino, o un nómada con camello y todo (de verdad), y por supuesto te hagas la foto... me resistí a ello, qué queréis que os diga, pero otros no, y es cierto que nos echamos unas risas.
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