El año pasado visitamos este hotel
La experiencia no fue para nada gratificante. Nada más llegar nos dimos cuenta de que la amabilidad y la profesionalidad de la gran mayoría del personal brillaba por su ausencia. La consigna donde dejamos las maletas a nuestra llegada tenía las paredes cubiertas de humedades y el olor daba buena cuenta de ello.
Nos alojamos en régimen de "todo incluido" pero el "todo incluido", valga la redundancia, dejaba mucho que desear. Es cierto que había cinco comidas al día, pero el supuesto buffet de las fotos con abundante y variada comida era cuanto menos bastante pobre. El "reciclaje" era de lo más habitual: la mayoría de las veces la cena era la misma que la comida, solo que más dura y con alguna salsa que añadieran, aparte de que mucha de ella estaba bastante mal cocinada. Anunciaba cosas que después no existían.
El "todo incluido" finalizaba a las 11 de la noche. Los cócteles variados no eran sino dos o tres botellas de preparados industriales, de los que ni siquiera los camareros conocían la composición. El alcohol no era de mala calidad, era mucho peor que mala. En varias ocasiones reclamamos las cosas que se anunciaban en la página pero, o se hizo caso omiso o se tardaron varios días en hacer realidad nuestras peticiones.
El gimnasio consistía en un par de mancuernas y la piscina, aparte de muy fría, estaba notablemente sucia. Diversos hongos/algas (ignoro lo que eran verdaderamente) crecían en sus paredes.
En la televisión sólo se veían cinco canales, ninguno de ellos español.
Como dato positivo, diría que algunas de las habitaciones tenían balcones orientados a la playa, aunque en ellos no hay ninguna intimidad ni ninguna seguridad, ya que están separados entre sí por unos muros que llegan más o menos a la altura de la cintura.
Podría seguir contando detalles aunque me temo que ninguno sería positivo.