Una joya perdida en el barrio gótico de ...
Una joya perdida en el barrio gótico de Barcelona. Cuando crees que es imposible descubrir algún rincón, aparece este legado de arte y de historia que nos recuerda el pasado de Barcino, que nos recuerda que existe una Barcelona olvidada, meláncolica de su pasado, escondida e insolita.
Creo que lo recóndito de este lugar es su ubicación. Los restos del templo están encajados dentro de un palacio renancentista que actualmente es la sede del Centro Excursionista de Barcelona. Tienes que fijarte mucho, ser muy curioso y caminar sin prisas para no perderte esta parte del legado romano de la ciudad condal.
Sólo son cuatro columnas las que permanecen en pie, pero ya en sí, ellas sólas, son todo un descubrimiento. La entrada es gratuita y se accede por la puerta del centro excursionista por lo que el horario depende de este asociación.
El efecto que produjo en mí, fue de melancolía de un pasado esplendoroso que ha quedado encerrado en cuatro paredes. Barcino tiene muchos lugares como este. De mis rincones favoritos en Barcelona por su humildad, por su triste belleza, porque a pesar de lo poco que queda en pie, resiste orgulloso el paso del tiempo.


