El rincón del poeta
Uno de los viajes más emocionantes de mi vida ha sido, sin duda, a Chile. Todo aquel enamorado del arte, de la poesía, debería hacerlo una vez en su vida.
Neruda, impregna todos los rincones de este país. Sus casas son un fiel reflejo de la genialidad de este gran poeta.
De sus hogares: La Sebastiana en Valparaírso, Isla Negra y la Chascona en Santiago, hoy me quedo con esta última, por ser la que albergó su gran historia de amor con la más querída de sus mujeres, Matilde Urrutia, y en honor a la cual lleva este nombre, La chascona, pues era el apodo con que él solía llamar a la que fue amante y después mujer, por su gran cabellera roja y salvaje.
Esta casa, confeccionada, por el propio Neruda, cambiando a su antojo los planos del arquitecto que conctrató, tiene en todos sus rincones el alma del vate. Allí fue donde sufrió el golpe de estado a Allende y donde sus amigos lo velaron en el momento de su muerte.
Inevitable sentir un escalofrío al pasear por las estancias de este museo, que se se sitúa en uno de los barrios más bonitos y culturales de Santiago de Chile, a los pies del cerro de San Cristóbal, lo que hoy se conoce como el barrio de Bellavista. Exquisito.
