Fin de semana con niños
Somos un grupo que hemos estado un fin de semana en Can Soler. Éramos 5 familias con niños de entre 6 y 10 años y nuestra estancia ha sido muy agradable. En total éramos 15 personas y compartíamos cocina y comedor con una gran mesa para todos, pero cada familia tenía una habitación con camas supletorias y un baño privado, lo que nos daba una zona de intimidad. Todos los espacios son muy amplios, lo que nos ha permitido movernos a todos con comodidad. La limpieza es muy correcta tanto en camas y baños como cocina. Prácticamente están todos los utensilios que se puedan necesitar y como dispone de ropa de cama y toallas sólo hay que llevar la comida y las cosas personales. Las personas responsables de la casa son muy agradables y familiares y dan toda clase de información y de facilidades para adaptar lo que sea necesario a las necesidades del grupo, horarios de salida y llegada etc. La situación de la casa es muy buena ya que desde la misma, se pueden hacer excursiones de todos los niveles, cortas como la visita al castillo de Rocabruna y de más largas como la que hicimos en el bonito pueblo de Beget, que a pesar de estar a algo más de 2 horas al ser bajada, la ida se puede hacer con niños. Nosotros también pudimos ir a esquiar a las pistas de Vallter 2000 que están muy cerca y por la tarde visitar el pueblo de Camprodon. También fuimos al restaurante que hay junto a la casa, Can Po, donde comimos muy bien.