Paula Castillo
Uno de mis cafés favoritos de París
Éste no es un típico café francés. No hay mesas que parecen apilarse la una sobre la otra. No hay gente fumando a nuestro alrededor. No está en Montmartre. Pero sí hay gente leyendo por doquier. Hay jóvenes escribiendo. Hay mucho café. Y, lo mejor de todo, hay buffet de comida. Todo por 4 euros la hora.
Durante el año que viví en París frecuenté este café tras descubrirlo allá por febrero del 2014 con unas amigas. En una ciudad en la que un café con leche cuesta 5 euros en una terraza cualquiera (sí, en cualquier parte de la ciudad), encontré alivio en este santuario de tranquilidad cerca de la Ópera. Las tardes de café y bollos me salían más baratas que de costumbre. El wifi gratis y el buen ambiente del lugar terminaron de hacerme socia.
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